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Editorial

Trastornos del lenguaje y epilepsia
Juan Enrique Bender del Busto
70 lecturas

Originales

Tensión arterial y frecuencia cardiaca durante la ortostasia activa en sujetos con prediabetes

OBJETIVO: Evaluar los cambios de tensión arterial y frecuencia cardiaca inducidos por la ortostasia en individuos con prediabetes.

MÉTODOS: Se estudiaron 27 pacientes con prediabetes (edad: 47,52 ± 9,87 años) y 31 con glucemia normal (edad 46,39 ± 9,00 años), atendidos en el Instituto Nacional de Endocrinología. Los registros electrofisiológicos se realizaron en el Instituto de Neurología y Neurocirugía. Se tomó la tensión arterial oscilométrica y la frecuencia cardiaca de un sistema de registro poligráfico Colin Pilot, durante la posición supina y al primer, tercer y quinto minutos después de pasar a la ortostasia activa. Los valores registrados en ambos grupos se compararon mediante un análisis de varianza unifactorial y el test de diferencias entre proporciones.

RESULTADOS: Los sujetos con prediabetes mostraron valores de tensión arterial sistólica mayores que los controles normoglicémicos en la posición supina (124 ± 13 vs. 115 ± 12 mmHg; p= 0,010) y en el primer minuto de la ortostasia (129 ± 19 vs. 117 ± 15 mm Hg; p= 0,008), y un menor porcentaje de incremento de la frecuencia cardiaca que los controles en el primer minuto (8,0 vs. 16,5 %; p= 0,003) y tercer minuto (8,55 vs. 18,36 %; p= 0,007) de la ortostasia. No se registraron diferencias significativas entre grupos en relación con los otros parámetros de la tensión arterial y la frecuencia cardiaca.

CONCLUSIONES: Los individuos con prediabetes fueron capaces de regular adecuadamente la tensión arterial durante la ortostasia, lo cual sugiere normalidad de su función simpática vascular periférica. Las alteraciones observadas en el control de la frecuencia cardiaca durante la ortostasia no son concluyentes para demostrar la lesión cardiovagal, pues pudieran estar influenciadas por la mayor tensión arterial basal supina registrada en los sujetos con prediabetes.

Rachel Pérez Lalana, Ana Ibis Conesa González, Yaima Fábregas Deulofeo, Reinel Álvarez Plasencia, Manuel Licea Puig, Joel Víctor Gutiérrez Gil
49 lecturas
Relación de las deficiencias físicas con la calidad de vida de pacientes post-ictus isquémico
Marianela Arteche Prior, Marisol Peña Sánchez, Otman Fernández Concepción, Sergio González García, Sergio Felipe Mendoza Álvarez, Raisa Rodríguez Palacios
39 lecturas

Revisiones

Estimulación cerebral no invasiva como terapia adyuvante en las enfermedades neurológicas y psiquiátricas
Lázaro Gómez Fernández
44 lecturas
Neuroimagen de la hemorragia intraparenquimatosa cerebral primaria

OBJETIVO: Describir los enfoques actuales sobre el diagnóstico por neuroimagen de la hemorragia intraparenquimatosa cerebral primaria.

ADQUISICIÓN DE LA EVIDENCIA: Se identificaron las referencias bibliográficas mediante una búsqueda en PubMed limitada a los últimos cinco años, en inglés o español, con los términos: "Cerebral hemorrhage AND Diagnosis" o "Cerebral hematoma AND Diagnosis". Se consultaron estas investigaciones y también algunas referencias clásicas sobre el tema.

RESULTADOS: A pesar de la utilidad que tienen determinadas variables clínicas, los pacientes con un nuevo ictus requieren de manera inmediata y obligatoria de la tomografía axial computarizada de cráneo para el diagnóstico positivo. Se precisa de la volumetría del hematoma por el método ABC/2 o sus variantes, y la combinación con la angio-tomografía axial computarizada precoz (primeras ocho horas del ictus) para el diagnóstico etiológico vascular. Se sugiere otro estudio de control, luego de 24 horas, en los pacientes sintomáticos para determinar el tamaño del hematoma y el grado de expansión. La imagen de vasos cerebrales debe considerarse cuando exista la interrogante de una malformación vascular como un aneurisma o malformación arteriovenosa. La venografía se indica cuando la localización de la hemorragia, el volumen de edema cerebral relativo o una señal anormal en los senos cerebrales en la neuroimagen sugieran una trombosis venosa cerebral. Cuando hay sospecha de lesión vascular malformativa o tumoral subyacente se debe indicar un control de neuroimagen multimodal a las 2-6 semanas.

CONCLUSIONES: Se delinearon las estrategias actuales de neuroimagen que permiten el diagnóstico y tratamiento del paciente con hemorragia intraparenquimatosa cerebral primaria, aunado a las pautas clave para desarrollar investigaciones sobre el tema.

Arturo Hernández Chávez, Damaris Rodríguez García
40 lecturas
Trombosis venosa cerebral

OBJETIVO: Identificar los aspectos más relevantes y avanzados referentes a la epidemiología, etiología, etiopatogenia, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de la trombosis venosa cerebral.

ADQUISICIÓN DE LA EVIDENCIA: Se consultaron las publicaciones registradas en PubMed en los últimos cinco años, en inglés y español. En la búsqueda se emplearon los términos: cerebral venous thrombosis o intracranial sinus thrombosis (y su variante en español). Se revisaron los artículos accesibles de forma libre.

RESULTADOS: Los estudios multicéntricos han definido la frecuencia de la enfermedad y de los factores de riesgo implicados en el desarrollo de la trombosis venosa. Hay una mayor incidencia de la enfermedad en el sexo femenino y debido al uso de anticonceptivos orales. Además, se ha registrado una gran variedad de factores de riesgos permanentes y transitorios. Los pacientes presentan manifestaciones clínicas muy diversas (la cefalea es la más frecuente). La resonancia magnética con venografía constituye la herramienta diagnóstica más útil en la actualidad; puede emplearse también la tomografía con venografía. El manejo terapéutico está destinado a la eliminación del trombo en la fase aguda y a la prevención de las recurrencias. Durante la fase aguda se indica el tratamiento de la hipertensión endocraneana, la hidrocefalia y las crisis epilépticas. La anticoagulación crónica depende de varios factores que constituyen, a la vez, factores pronósticos.

CONCLUSIONES: Es importante identificar con prontitud la trombosis venosa cerebral para poder iniciar rápidamente el tratamiento adecuado, y evitar complicaciones graves como déficits neurológicos permanentes o la muerte. En los próximos años se deben de efectuar nuevos estudios observacio-
nales multicéntricos y ensayos clínicos aleatorizados más específicos para perfeccionar las pautas terapéuticas.

Sara Yesenia Celorrio Castellano, Lisandra Palma Baños, Luis Raúl Rodríguez Pupo
61 lecturas

Apéndice

Equipo editorial y árbitros de Revista Cubana de Neurología y Neurocirugía (2018)
 
6 lecturas
Días Mundiales de las Neurociencias
 
55 lecturas